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Entradas

Ian McEwan y SOLAR

Siempre que me marcho de viaje intento llevarme alguna lectura relacionada con el lugar que visito, por ejemplo, en Praga a Kafka, en Barcelona a Mendoza, en París a Apollinaire. Cuando en el verano del año 2000 fui a Londres para acabar con el milenio, me llevé Amsterdam de Ian McEwan. Hasta aquel momento no había leído nada de él, solo lo conocía por referencias hacia este y otros escritores británicos contemporáneos, Martin Amis o Julian Barnes entre otros, en la revista Qué leer,  como "la nueva revelación de las letras británicas" que habían llegado para renovar los aires de la agotada literatura inglesa. Lo escogí al azar y acerté. Amsterdam me hizo recorrer Londres de forma paralela y me ayudó a descubrir a McEwan. Cuando leí Expiación , confirmé lo que ya esperaba, que McEwan me había abierto nuevamente las puertas a la mejor literatura inglesa. Otra novela, Sábado me cautivó también y aunque Chesil Beach  fue decepcionante,  Solar, ...

Nómadas

Está la Historia y la vida del hombre (legendaria o real) plagada de viajeros con excusas diversas para justificar su nomadismo: que si han pactado con el demonio como Van der Decken, el famoso holandés errante; que si quieren evadirse de la realidad; que si conocer otros mundos; que si tal o cual. Y en verdad todos reconocemos esa sensación instintiva. En el más mínimo momento en el que tenemos la posibilidad de alejarnos de nuestro mundo inmediato, de nuestras obligaciones y conocer otros espacios distintos, buscamos barcos, aviones o bicicletas para salir huyendo. La mayoría estamos en estos días organizando un viaje o ya por ahí (en Japón o haciendo el camino de Santiago) y los que no, algo se lo impide. El ser humano tiene una raíz nómada, qué le vamos a hacer. Si nos acercamos al aeropuerto veremos un enjambre de personas de diversos tamaños y etnias atravesando pasillos sin parar e ingiriendo alimentos constantemente, igual que nuestros antepasados que recorrían senderos ...

Presentaciones

Con menos de un día de diferencia tuvieron lugar los actos de presentación de dos libros. En el primero, el de  A estas alturas , yo estaba entre el público; en el segundo, El cráneo de la Araña , tras el micrófono. En los dos, Ángel Montilla habló con distinta careta: como poeta y como presentador. Fue una semana mágica y emocionante. Mientras que esperábamos que terminaran de llegar los asistentes a la presentación de mi novela entró el verano y dos días después fue la noche de San Juan. Un halo especial marcó toda la semana pasada. Como esperaba, la presentación de A estas alturas , fue original y amena. En una terraza atestada, escuché los poemas de Ángel Montilla como siempre, con admiración y a la espera de su ingenio. La música: saxo, guitarras y maracas, le dio un toque especial, convirtiendo el acto en un espectáculo fantástico. La presentación de El cráneo de la Araña fue más tranquila, pero no falta de emoción. Tengo que agradecer el interés y la amabilidad de lo...

A estas alturas

Hace ocho años se publicó el libro de poemas Múltiplos de uno de Ángel L. Montilla Martos en la colección Puerta del Mar del Servicio de Publicaciones de la Diputación de Málaga (CEDMA). El proceso de creación del libro lo conocí de primera mano a través de las conversaciones que compartíamos ambos por aquellos años en el recorrido en coche desde Málaga hasta nuestro lugar común de trabajo. Conozco más poetas, pero Ángel es de carne y hueso, otros creen volar por encima de sí mismos. Recuerdo que, al tener el libro en mis manos, comprendí que una cosa era leer un borrador o escuchar lo que eran los haikus  mientras se cruza el puente del Guadalhorce y otra poder saborearlo de una punta a otra varias veces como algo editado. Ahora lo tengo otra vez sobre la mesa y releo con admiración: "Dos soldados conversan en el bajo vientre del caballo de Troya" o "Consagración del invierno". El lunes Ángel presenta su nuevo libro, A estas alturas , publicado también con la Ed...

Sobre las asambleas

       En la antigua Atenas se articuló la democracia directa a través de la Asamblea ( Ekklesia ) en la que participaban todos los habitantes que tenían derecho (se excluía a mujeres y extranjeros). Existían instituciones, como el Consejo o los Tribunales, cuyos miembros se seleccionaban mediante sorteo y siguiendo el principio de rotación en los cargos. Este modelo ha sido valorado por muchas corrientes políticas como el prototipo de la democracia y se parece a lo que estamos viendo en muchas plazas principales del país. La experiencia se ha repetido en distintos periodos y países, por ejemplo en la Roma republicana o en las comunas medievales islandesas. No hay nada nuevo. Durante la campaña electoral, cuando todo empezó, era difícil no mostrarse de acuerdo. Se trataba de gente que sale a la calle de manera espontánea a decir que sí le interesa lo que ocurre en su país o en el mundo, pero que no confían en los políticos ni en el sistema y que desean denunciar ...

LIBRE PARA LEER

Cuando el curso está terminando y acabo con las lecturas obligatorias de los alumnos que me tengo, en general, que releer, me siento liberado. Puedo por fin dejar de tomar notas e inventar preguntas y puedo leer como me gusta: sin la necesidad de recordar. Para mí la lectura es un acto de liberación absoluta. Muchas veces me ocurre que, cuando termino una novela, solo recuerdo algunas escenas o personajes y sobre todo las sensaciones que las palabras me dejan. Puedo olvidar el argumento sin ningún problema. Para mí, normalmente, leer es relajación, placer y enriquecimiento sin obligaciones. Tras Kafka, Galdós y Salinger, por fin puedo comenzar la lectura que me da la gana y tardar lo que quiera, así de claro. Este año he empezado por Garriga Vela, uno de mis novelistas preferidos. He terminado El anorak de Picasso y simplemente he disfrutado con su fluidez e ingenio. El primer libro lo leo un poco afectado por mi trabajo e incluso me dañan todavía las malas puntuaciones y las erratas...

Presentación: El cráneo de la Araña en el I.E.S. Pablo Picasso

El pasado jueves 12 de mayo tuve la suerte de presentar El cráneo de la Araña en un acto para profesores y alumnos de bachillerato en la Sala Guernica del I.E.S. Pablo Picasso de Málaga, donde estudié de joven y ahora trabajo impartiendo clases. Pude contar con la colaboración, como presentadores, de dos compañeros y amigos: Lola Ruiz, jefa de estudios, y Pablo Cantos, guionista y director de cine.  Se desarrolló todo de una forma especial. No era como otras veces, un acto abierto, sino algo más íntimo. Eso tiñó lo dicho y escuchado de una atmósfera acogedora y distinta. Agradezco, sobre todo, las palabras de ambos, su apoyo y la confianza en mi novela. No olvidaré tampoco el afecto e interés mostrado por el resto de compañeros y alumnos que asistieron al acto. Tras las intervenciones de Lola y Pablo, leí unas palabras en las que intenté explicar cómo suelo escribir y de dónde salen las ideas. Después, me sorprendió la cantidad de preguntas tanto por parte de l...