Ir al contenido principal

Ian McEwan y SOLAR

Siempre que me marcho de viaje intento llevarme alguna lectura relacionada con el lugar que visito, por ejemplo, en Praga a Kafka, en Barcelona a Mendoza, en París a Apollinaire. Cuando en el verano del año 2000 fui a Londres para acabar con el milenio, me llevé Amsterdam de Ian McEwan. Hasta aquel momento no había leído nada de él, solo lo conocía por referencias hacia este y otros escritores británicos contemporáneos, Martin Amis o Julian Barnes entre otros, en la revista Qué leer, como "la nueva revelación de las letras británicas" que habían llegado para renovar los aires de la agotada literatura inglesa. Lo escogí al azar y acerté. Amsterdam me hizo recorrer Londres de forma paralela y me ayudó a descubrir a McEwan. Cuando leí Expiación, confirmé lo que ya esperaba, que McEwan me había abierto nuevamente las puertas a la mejor literatura inglesa. Otra novela, Sábado me cautivó también y aunque Chesil Beach fue decepcionante, Solar, la última novela que acabo de terminar, me ha maravillado y sorprendido otra vez.
Su protagonista, Michael Beard, es un personaje despreciable e impresionante, y el humor y la ironía del libro hacen que su lectura sea incluso, ante lo tremendo, divertida. Retrata el mundo contemporáneo privado, burocrático, científico o económico, desde una perspectiva sátira e inteligente, espectacular.
McEwan me regenera la ilusión por la novela, consigue que crea que hay caminos sin explorar en la narrativa actual y que se puede eludir lo previsible y superar los subgéneros, en fin, me hace tener esperanzas en el futuro inmediato de la literatura europea.
Será imposible apartar de las sensaciones de su lectura las que me ha dejado el calor que desprende la fotografía de la portada junto con el viento de terral que me ha acompañado mientras la leía. Llámenme masoquista, pero hasta eso me ha gustado.

Comentarios

  1. No he leído Solar, pero en su momento sí lei "Expiación" y coincido contigo, para mí también fue una revelación. Llegué a ella después de ver la película, por lo que se perdió el factor sorpresa (cosa que lamenté bastante, aunque la película me pareció muy correcta). Pero no dejó de producirme un desasosiego que duró varios días, cosa que sólo sucede cuando lees un buen libro (y en este caso incluso cuando me lo has recordado con esta entrada)
    Así que gracias por recomendarme éste, aunque tengo por ahí pendiente uno de una araña que va a caer este verano...
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Yo me leí "Expiación" antes de ver la película, que también es muy buena pienso, pero suele ocurrir que lo que te ha dejado la lectura es difícil de reemplazar.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Solar me ha acompañado durante el verano y ahora que lo he terminado, además de suscribir lo que has escrito sobre esta maravilla de libro, creo que voy a incorporar dos sensaciones que me ha dejado el libro:
    - es una pena que se termine y ¿que voy a leer después de esto?
    Gracias por recomendármelo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Uvas negras (I)

Con la edición de mi cuarta novela, Uvas negras, quiero empezar con una serie de entradas basadas en los títulos de mis narraciones. Esta novela, en concreto, ha sido publicada por Plumágica Editorial (#soyplumagica), a la que agradezco con sinceridad su dedicación y confianza. Pocas veces he visto tanta profesionalidad y buen hacer en una empresa de este sector.
Explicar los títulos de mis novelas siempre me provoca dudas y miedo. Dudas porque no es el título lo más importante de la novela, aunque es cierto que es una parte clave de la edición de cualquier obra, y miedo a revelar demasiado de su contenido.
Yo soy de los que leo los prólogos o preámbulos después de terminar el libro. No me gusta que otras interpretaciones condicionen las mías.
Uvas negras es la novela que más tiempo he tardado en dar por terminada de todas las escritas. Ha sufrido muchos avatares personales, familiares y creativos.
Desde mi última publicación, El cráneo de la Araña, han pasado siete años cargados de su…

Presentaciones

Este mes de mayo pasado va a ser inolvidable y quedará como el mes de las presentaciones.
El día tres presentamos mi última novela, Uvas negras, en el Restaurante "Lo Güeno, ubicado en el Centro Histórico de Málaga, dentro de una interesante iniciativa llamada Sopa de Letras. Se trata de una actividad cultural promovida por este negocio hostelero para la difusión, principalmente, de autores y libros malagueños.
El acto comenzó con unas palabras del periodista Antonio Márquez, que fue el encargado de moderar el evento; luego intervino, por parte de Plumágica Grupo Editorial, Miguel Ángel Magnani. A continuación, el poeta y profesor, Ángel L. Montilla Martos, hizo la presentación propiamente dicha de la novela con un repaso de mis anteriores libros y con un análisis ocurrente y profundo de mi estilo como escritor. Ángel siempre me emociona con sus palabras de amigo y de admirado poeta-presentador. Por último, intervine yo y decidí hablar de los temas que provocaron Uvas negras y del…

Poner en la picota

Según el diccionario etimológico de J. Corominas, picota es una palabra documentada ya hacia 1400, derivada probablemente de pico y esta a su vez de picar "en el sentido de punta, porque las cabezas de los ajusticiados se clavaban en la punta de la picota" siempre con ánimo evidente de escarmiento. La expresión poner en la picota tiene realmente un significado menos violento pero contundente, se trataría de denunciar públicamente los errores o faltas de alguien. Esta facultad del ser humano tiene en nuestra sociedad un reconocimiento sin igual. Por ejemplo, cualquier político o sindicalista se pone inmediatamente en la picota por el solo hecho de manifestarse como tal. Los medios de comunicación los colocan "decapitados" al instante para que puedan ser automáticamente insultados, denigrados y pisoteados por cualquiera que los nombre. Que quede claro que algunos no necesitan la ayuda de nadie para merecerlo, sin embargo pienso que muchos medios se exceden. Véase, si…