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Mostrando las entradas etiquetadas como REFLEXIÓN

Opiniones

Lo mejor que tiene publicar un libro es recibir luego del lector su opinión. Mi agradecimiento en este caso está basado en que alguien se moleste en leer mi novela y le merezca la pena perder tiempo de su valiosa vi da en darme su parecer. Tras la publicación de Uvas negras y las presentaciones consiguientes, ahora es el momento de repasar las opiniones de los lectores. La gran mayoría son muy positivas, lo cual me llena de satisfacción. Con todas las valoraciones, sean cuales sean, logro siempre algún beneficio para mi labor de escritor. Muchas veces recibo interpretaciones que van más allá de lo que yo creía o pretendía conseguir y esto me hace reinterpretar mi propia obra, me enriquece por tanto. Como he dicho, modestia a parte, en general, las críticas son excelentes. Por ejemplo, en la web de Agapea me he encontrado con el comentario de dos lectoras que elogian mi novela y la han valorado con la máxima puntuación. En muchos casos he tenido la posibilidad de hablar dire...

Uvas negras (II)

En la entrada anterior me quedé defendiendo que con pocas palabras se pueden decir muchas cosas, como ocurre con las seguidillas. Por eso,  Uvas negras , como todas mis novelas anteriores, no es extensa. Siempre he criticado las películas de más de dos horas o las narraciones de quinientas páginas. Son gustos seguramente, pero para mi opinión todo lo que se puede contar en menos de trescientas páginas gana en claridad y dinamismo. Recordando lo dicho en la anterior entrada  sobre el título de mi novela, había un motivo familiar de tradición oral, pero habría que añadir que sobre todo este título es consecuencia de mi interpretación de ese poemilla. Si quieres algo atractivo, vivo, nuevo, acércate a ello, sin embargo, si no lo comprendes o aceptas tal y como es, cae, sucumbe radicalmente. Me pareció siempre un texto simple pero cargado de trascendencia, dramatismo y fatalidad. Simbólicamente las uvas tienen muchos significados que se complementan. Para los griegos, Dionisos ...

Uvas negras (I)

Con la edición de mi cuarta novela, Uvas negras , quiero empezar con una serie de entradas basadas en los títulos de mis narraciones. Esta novela, en concreto, ha sido publicada por  Plumágica Editoria l (#soyplumagica), a la que agradezco con sinceridad su dedicación y confianza. Pocas veces he visto tanta profesionalidad y buen hacer en una empresa de este sector. Explicar los títulos de mis novelas siempre me provoca dudas y miedo. Dudas porque no es el título lo más importante de la novela, aunque es cierto que es una parte clave de la edición de cualquier obra, y miedo a revelar demasiado de su contenido. Yo soy de los que leo los prólogos o preámbulos después de terminar el libro. No me gusta que otras interpretaciones condicionen las mías. Uvas negras es la novela que más tiempo he tardado en dar por terminada de todas las escritas. Ha sufrido muchos avatares personales, familiares y creativos. Desde mi última publicación, El cráneo de la Araña , han pasado si...

Regreso y memoria

Hace más de tres años que dejé colgado este blog por distintos motivos, sobre todo porque no me apetecía seguir con él o simplemente no sentía la necesidad de escribir de esta forma. Sin embargo, hoy vuelvo con la intención de recuperar algunas cosas de mi viejo blog. Me gustaría en esta nueva etapa centrarme especialmente en los libros leídos o publicados y en mis aficiones o preocupaciones personales. Hoy, en principio, he decidido que la mejor manera de regresar es escribiendo sobre un tema al que llevo mucho tiempo dándole vueltas: la memoria. Ha sido siempre un asunto recurrente en mis novelas y lo busco de manera reiterada al elegir mis lecturas. Por ejemplo, en la última novela que he terminado,  El monarca de las sombras, el autor, Javier Cercas, precisamente trata este tema de una manera personal y familiar. Cercas también ha recurrido de una forma u otra a este motivo en muchas de sus obras, léase Soldados de Salamina , Anatomía de un instante o El impostor , ent...

El viaje

Viajar siempre nos provoca algo. Cuando pisamos un aeropuerto, una estación; cuando recorremos carreteras comarcales, autovías, carriles y avenidas, reconocemos nuestra esencia nómada, nuestra necesidad de viajar. Hay viajes simbólicos, iniciáticos, últimos... El motivo que justifica un viaje puede ser simplemente ver mundo o buscar trabajo, ya que no lo encontramos en nuestro entorno. Pero, admitámoslo, la mayoría viaja para huir, para evadirse. Los románticos deseaban viajar a lugares exóticos que les alejara de la realidad, que les hiciera creer, lejos de lo tangible, en sus ideales frustrados, querían evadirse de esa realidad; otros han buscado en lo oriental, en lo lejano, la belleza, la estética que su cercanía les negaba o algo que les confirmara su sensibilidad o existencia. Normalmente, buscamos excusas para alejarnos de nuestra casa, de nuestra trabajo, de nuestra familia, en fin, de la rutina, las obligaciones y su hastío. Odiseo viajó por motivos bélicos o adúlteros,...

Otra vez "El cráneo de la Araña"

Hay novelas que envejecen, como algunas películas, y otras que son universales. Esta semana he tenido por primera vez la sensación de que algo que he escrito yo se resiste a envejecer. Aunque han pasado ya tres años de su publicación, mi novela,  El cráneo de la Araña ,  ha protagonizado otro día que me motiva a seguir escribiendo. El Club de Lectura de la Biblioteca Municipal Manuel Altolaguirre de Málaga la escogió para realizar una actividad muy interesante que consiste en un contacto directo, un coloquio, de los lectores con el autor de la obra. La directora de la Biblioteca, María Carmona, y Gloria Rodríguez, que es miembro de dicho club,  presentaron mi novela el jueves pasado y me formularon bastantes preguntas sobre su contenido, el proceso de creación y su veracidad. Algunos de los presentes me ofrecieron sus opiniones y valoraciones tras un intercambio muy agradable y fresco de ideas. Tengo que admitir que salí muy satisfecho por dos motivos principalmen...

Por Francia (II)

Cada uno viaja como desea o puede. Para mí disfrutar de un viaje no tiene nada que ver con la aventura, el riesgo o la acción. Tal vez sea un viajero pasivo. Prefiero sentarme y contemplar construcciones, paisajes y gente que transita por sus vidas y de paso por la mía. Intento incluso hablar poco por si, distraído en extraer algo de mi mundo interior, se me escapa lo que transcurre delante de mis ojos. ¿Cuántas veces podré volver a pasear por esa calle? ¿Cuándo visitaré otra vez este museo o catedral? Seguramente que nunca: la economía y los años van limitando mis posibilidades poco a poco. Hay que capturar los instantes. De todo lo que ve uno cada persona descubre lo que mejor le parece o interesa. Este verano, por Francia, me han quedado en la retina imágenes inolvidables y una pequeña "aventura" que pongo entre comillas porque no llega a ser más que un episodio minúsculo que sin embargo valoro como aventura por lo que de provecho le saqué personalmente. Les cuento: sal...

Por Francia (I)

Este verano hemos estado recorriendo algunas regiones francesas: Bretaña, Normandía, los Países del Loira y, por supuesto, París. La intención era simple: salir unos días de España, disfrutar de las vacaciones y volver a sentir cómo es importante relativizarlo todo. Aeropuerto Charles de Gaulle Cuando se sale del país, todo lo que nos rodea como inmediato se convierte en algo menor, minúsculo, como las ciudades desde el avión. Los problemas locales, autonómicos y nacionales, se transforman en hormigas paletas o eso me parece a mí. Si lees la prensa del país que visitas o ves la televisión, compruebas que en todas partes hacen lo mismo. Es decir, parece que solo nos debe interesar lo cercano, lo local, lo de nuestro entorno. Lo mismo me ocurre con los libros. En Amboise Por eso es importante para mí leer novelas ambientadas y escritas en otros países o culturas. Sin embargo, me gusta mezclar todo lo que puedo. Si leo a algún autor español, como este verano a Garriga Vela, Ser...

Centenario bélico

Como dije hace meses, este año 2014 es el primero que me suena a nuevo siglo, pero no es cierto. Cuando he reflexionado sobre el porqué de esta afirmación he descubierto que solo sé mirar al pasado, que a lo que me suena es a la guerra del 14, es decir, a la Primera Guerra Mundial, a la Gran Guerra. Este año se celebra el centenario de su inicio no con nostalgia sino con el objeto de recordar para no repetir, para no olvidar que somos capaces de cometer las mayores barbaridades inimaginables. No pertenezco al grupo de personas que, con la convicción de criticar la inhumanidad del hombre, defiende la benevolencia de los animales: que si un perro no haría eso, que si solo matan por alimentarse u otro tópico de ese estilo. No es necesario recordar a los depredadores, rapaces, carroñeros, parásitos y otros animales salvajes o educados para ser violentos que pueden llegar a la máxima crueldad, motivada o no. No olvidemos tampoco que nosotros somos un animal más, pero con la capacidad de ...

Reiniciar

Todos sabemos que, cuando tenemos algún problema con el ordenador, lo mejor es reiniciar. No siempre sale bien, pero por lo menos sentimos que estamos haciendo algo, que intentamos resolver el problema y dejamos de mirar con cara de atontado a la pantalla del ordenador. Ojalá pudiéramos hacer lo mismo cuando, por ejemplo, abrimos el capó del coche al que se le ha encendido algún piloto misterioso o ha decidido no arrancar. En el caso de este blog me he visto obligado a reiniciar las entradas. He conseguido soportar la obligación autoimpuesta de escribir algo todos los meses, lo que hacía que este acto voluntario se uniera al resto de compromisos y deberes de la vida corriente. No he escrito nada en enero y me siento perfectamente. La razón de este replanteamiento partió de la pregunta que me hice al final del año pasado: ¿para qué creé el blog? La respuesta es simple: para opinar de lo que me interesa y compartirlo con quien quiera leerlo, para no sentirme desplazado del mundo que ...

A propósito de La Araña

Llevo unas semanas en las que estoy asistiendo a actos o encuentros importantes para mí. El pasado 29 de noviembre disfruté del recital-presentación del libro A propósito de mi amigo y poeta Ángel Montilla. Como en anteriores ocasiones echamos un rato de literatura muy original: con canciones y poesías repletas de frescura, coplas y haikus. Estas presentaciones añaden a la lectura privada posterior, ya en casa y sin música, el revivir la voz del poeta, la luz y las sensaciones del acto, con lo que se añade a la poesía la verificación de que está viva y coleando. Días después, es decir, esta semana fui invitado también, en el Centro de Interpretación de los Yacimientos de La Araña, a una charla dentro de la actividad "Café con Ciencia" con Julián Ramos, director de los mismos, que nos ilustró sobre los neandertales, sobre su falsa barbarie y su evidente pensamiento abstracto. Hizo también un repaso del futuro sobre el pasado que nos ofrecen las cavidades del yacimiento. Tan...

LEY O EDUCACIÓN

Llevo una temporada sin escribir en el blog replanteándome lo que debo hacer con él y en esto estaba cuando me he visto obligado a escribir aquí sobre mi trabajo. No era mi intención, pero la política actual me empuja a comentar la LOMCE o como se llame. Es deprimente volver a cambiar la ley de educación de este país a sabiendas de que no va a funcionar: unos afirman que no la aplicarán, otros que la derogarán. Estamos, como siempre, provocando conflictos sin resolver los anteriores: otro ejemplo del disparate que nos ha tocado vivir. Lo único seguro que nos ofrece esta ley, por tanto, –recordemos que es la séptima de la democracia– es que no va a servir para mejorar nuestro sistema educativo. Solo la defiende un partido que coyunturalmente maneja su mayoría absoluta con unos fines o compromisos ideológicos y electorales propios, como el resto de partidos españoles hasta ahora. Cuando le toque desaparecer del poder tendrá que depositarla en el cubo de basura de las leyes de educación ...

El cerebro por los pies

No sé si he contado antes lo que quiero contar. Si es así, pienso repetirlo porque me ha venido a la mente al leer la noticia que más me ha impactado esta semana. La Sociedad Económica de Amigos de País de Málaga cierra después de más de dos siglos (224 años) por falta de recursos económicos, valga la paradoja. Cuando era un adolescente y vivía cerca de la plaza de la Constitución, tenía por costumbre entrar en el viejo edificio de la Sociedad para visitar la exposición de turno: cuadros, esculturas, fotografías, en fin, un poco de todo. Evidentemente, no era el museo del Prado, ni falta que le hacía. Para mí era suficiente, aunque confieso que casi siempre estaba la sala demasiado tranquila o casi vacía, tal vez, eso era lo mejor: todo aquello parecía montado para mí y me permitía permanecer todo el tiempo del mundo. Se trata o se trataba –no sé qué tiempo emplear, la verdad– de la institución cultural y económica más antigua de la ciudad. Esas cosas no parecen importar en estos ti...

Dependencia o independencia

La independencia no existe. Partamos de esta idea. Podemos desearla o luchar por ella pero no es posible alcanzarla en su totalidad. Se pueden lograr grados de libertad considerables o dejar reductos libres e independientes de cualquier situación o estado, pero no todo. ¿Por qué? Porque no existe ni persona ni país ni nación que no tenga que compartir, asumir responsabilidades o verse obligado a ceder parte de su autogestión. La independencia, o mejor dicho, el deseo de independencia es legítimo y comprensible. Es lógico querer hacer o decidir por uno mismo sin imposiciones, sin obligaciones, sólo acogiéndote a tus deseos u opiniones. Sin embargo, cada vez hay más personas dependientes. Con los años se percibe que el ser humano tras un periodo de mayor o menor grado de libertad individual vuelve a sus raíces, en las que necesitábamos de la protección de nuestros padres para poder andar, alimentarnos e incluso miccionar. Más adelante necesitamos también ayuda para ir al mé...

Baños del Carmen

Muchas veces nos vemos entre la espada y la pared, entre el egoísmo y el sentido común. Esto lo podemos trasladar a muchas situaciones. Vemos, por ejemplo, que algo está claramente mal, si lo analizamos objetivamente, pero otras veces, cuando nos afecta de manera personal, nos parece bien e incluso podríamos luchar  a muerte por ello. Los Baños del Carmen es un espacio curioso de la Málaga del siglo XXI. En la Costa del Sol, a poca distancia del centro de la ciudad, al final del Paseo Marítimo e inmediatamente antes de Pedregalejo y las playas del Palo, es decir en el meollo de la ciudad, nos encontramos con un espacio casi abandonado, una mezcla romántica moderna de ruina y naturaleza. Yo, egoístamente, desearía que se quedara así. No tengo motivos racionales sino personales. Llevo años yendo a jugar al tenis a sus primitivas pistas. En invierno, puedo darle golpes a la bola amarilla oliendo a Mediterráneo y escuchando cómo rompen las olas a cuatro o cinco metros de mi raqueta u...

Errores y mentiras

Ya escribí un apunte sobre la mentira , pero hace unos días me encontré con un nuevo comentario en una de mis entradas antiguas, una sobre Pink Floyd, y he tenido que volver con el tema. Se trataba de un error mío, por supuesto. Estaba tan pendiente de lo que quería contar sobre Syd Barrett , que confundí una canción concreta con otra: en lugar de "Bike" escribí "If". Las dos son de finales de los sesenta pero de distinto disco y autor. El error ha estado en mi blog, en la red y en mi ignorancia durante más de año y medio. Nadie se había dado cuenta, ni yo mismo. Seguro que hay más errores en mis entradas, ¡qué le vamos a hacer! En el fondo me parece un error sin importancia que, en realidad, no afecta mucho a lo que en aquel momento quería contar. Mi comentarista "anónimo" lo califica de craso. El general romano Marco Licinio Craso cometió un error militar buscando la gloria: confió en un espía que lo engañó, por eso perdieron la vida veinte mil hombre...

Feria, ¿qué feria?

Mi primera experiencia como comprador de libros se remonta a los años setenta. Era una compra sin dinero. Mi padre me ofrecía la Feria del Libro en el Parque de Málaga y yo solo tenía que escoger. Durante mis primeros años me dirigía siempre a la misma colección: "Mini-Infancia" de Bruguera. Unos pequeños tomos de cuentos que sumaban a los textos y los dibujos un truco para mí mágico en aquellos años: una animación de algún personaje que parecía moverse al pasar con rapidez las páginas y si se fijaba la atención en la parte superior derecha del libro. Eran más que cuentos. Desde esa época no he dejado de visitar la Feria del Libro, todos los años. En la última edición del presente mes de mayo se ha trasladado al Palmeral de las Sorpresas. Oficialmente, el balance es perfecto: nueva ubicación con futuro y un diez por ciento de incremento en las ventas, tal y como están las cosas. Otra visión puede ser más subjetiva: es la percepción del evento desde mi propia experiencia....

Despedida de un amigo

Lo que siento me impide expresar lo que siento. Lo inefable es así. Hay temas que debe uno tratar y, sin embargo, se teme tocar o son imposibles. Me duele hablar o escribir en estos casos porque pienso que cualquier cosa que diga es insuficiente, inexacta e incluso una falta de respeto. Pero necesito desahogar mis sentimientos y pienso que no es imprescindible nombrar, concretar; no puedo, tal vez. Hay amigos de distinto tipo. La amistad es difícil o fácil. Todo depende de quién es tu amigo, de su carácter, de la voluntad de serlo. Hay personas que son amigos sin tapujos, sin hipocresía, sin dobleces; en cambio, hay otros interesados o falsos. Hay viejos amigos e incluso para toda la vida. Hay amistades que necesitan el día a día, el contacto directo y otras que soportan la distancia y el tiempo. Tras meses o tras años se pueden retomar las conversaciones con un tono parecido y compartiendo las mismas complicidades y bromas. Los medios de comunicación actuales me han facilitado l...

La Lechera

Hay cosas que no tienen importancia hasta que de pronto la tienen. Como, por ejemplo, el hecho de que el otro día en clase mis alumnos me preguntaran por qué no estaba en el diccionario el término "tuit" y yo les hablara de modas efímeras como el cederrón que casi nadie usa y que aparece en el diccionario o ese "chatear" que se recoge ya en el de la Real Academia Española (RAE), en su versión de internet , como avance de la vigésima tercera edición. Seguramente, cuando aparezca publicado el nuevo diccionario en papel, esta palabra haya perdido su vigencia o su sentido o puede que nadie chatee sino que "guasee"o lo que sea. Sin embargo, nadie del grupo entendió que un personaje de una obra de teatro, mientras elucubraba sobre las optimistas posibilidades de su futuro incierto, rompiera una lechera. Algunos, tras miles de pistas e insinuaciones mías, recordaron un cuento que les costó reconstruir y muy pocos se acordaron que años atrás leyeron, conmigo como...

Las protestas

El ser humano está siempre protestando y, normalmente, con razón. Si no lo haces, te dejas avasallar y humillar, pero si abusas de la misma acción, el efecto deseado se diluye en el día a día. Estamos viviendo una época de protestas, de "escraches" –qué poco me gusta la palabrita–, de manifestaciones y acciones que persiguen movilizar al ciudadano y presionar a los poderes políticos o económicos para que reaccionen, en fin, para demostrarles que no tienen carta blanca ni legítima ni ilegítima para mangonearnos y despreciar a los que aparentemente parecemos más débiles. Sin embargo, hay que ponerlo todo en duda, hasta esto. Recordemos la primavera árabe, la esperanza que trasmitía y el seguimiento machacón que le hicieron los medios de comunicación. Recuerdo que todas las cadenas de televisión o radio realizaron programas especiales en al plaza Tahrir en El Cairo, parecía que estaba todo resuelto con unirnos a las protestas. Y ahora estamos nuevamente en primavera, mientras ...