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Mostrando las entradas etiquetadas como LIBROS

Opiniones

Lo mejor que tiene publicar un libro es recibir luego del lector su opinión. Mi agradecimiento en este caso está basado en que alguien se moleste en leer mi novela y le merezca la pena perder tiempo de su valiosa vi da en darme su parecer. Tras la publicación de Uvas negras y las presentaciones consiguientes, ahora es el momento de repasar las opiniones de los lectores. La gran mayoría son muy positivas, lo cual me llena de satisfacción. Con todas las valoraciones, sean cuales sean, logro siempre algún beneficio para mi labor de escritor. Muchas veces recibo interpretaciones que van más allá de lo que yo creía o pretendía conseguir y esto me hace reinterpretar mi propia obra, me enriquece por tanto. Como he dicho, modestia a parte, en general, las críticas son excelentes. Por ejemplo, en la web de Agapea me he encontrado con el comentario de dos lectoras que elogian mi novela y la han valorado con la máxima puntuación. En muchos casos he tenido la posibilidad de hablar dire...

Presentaciones

Este mes de mayo pasado va a ser inolvidable y quedará como el mes de las presentaciones. El día tres presentamos mi última novela,  Uvas negras , en el Restaurante " Lo Güeno , ubicado en el Centro Histórico de Málaga, dentro de una interesante iniciativa llamada Sopa de Letras. Se trata de una actividad cultural promovida por este negocio hostelero para la difusión, principalmente, de autores y libros malagueños. El acto comenzó con unas palabras del periodista Antonio Márquez, que fue el encargado de moderar el evento; luego intervino, por parte de Plumágica Grupo Editorial , Miguel Ángel Magnani. A continuación, el poeta y profesor, Ángel L. Montilla Martos , hizo la presentación propiamente dicha de la novela con un repaso de mis anteriores libros y con un análisis ocurrente y profundo de mi estilo como escritor. Ángel siempre me emociona con sus palabras de amigo y de admirado poeta-presentador. Por último, intervine yo y decidí hablar de los temas que provocaron  U...

Uvas negras (II)

En la entrada anterior me quedé defendiendo que con pocas palabras se pueden decir muchas cosas, como ocurre con las seguidillas. Por eso,  Uvas negras , como todas mis novelas anteriores, no es extensa. Siempre he criticado las películas de más de dos horas o las narraciones de quinientas páginas. Son gustos seguramente, pero para mi opinión todo lo que se puede contar en menos de trescientas páginas gana en claridad y dinamismo. Recordando lo dicho en la anterior entrada  sobre el título de mi novela, había un motivo familiar de tradición oral, pero habría que añadir que sobre todo este título es consecuencia de mi interpretación de ese poemilla. Si quieres algo atractivo, vivo, nuevo, acércate a ello, sin embargo, si no lo comprendes o aceptas tal y como es, cae, sucumbe radicalmente. Me pareció siempre un texto simple pero cargado de trascendencia, dramatismo y fatalidad. Simbólicamente las uvas tienen muchos significados que se complementan. Para los griegos, Dionisos ...

Uvas negras (I)

Con la edición de mi cuarta novela, Uvas negras , quiero empezar con una serie de entradas basadas en los títulos de mis narraciones. Esta novela, en concreto, ha sido publicada por  Plumágica Editoria l (#soyplumagica), a la que agradezco con sinceridad su dedicación y confianza. Pocas veces he visto tanta profesionalidad y buen hacer en una empresa de este sector. Explicar los títulos de mis novelas siempre me provoca dudas y miedo. Dudas porque no es el título lo más importante de la novela, aunque es cierto que es una parte clave de la edición de cualquier obra, y miedo a revelar demasiado de su contenido. Yo soy de los que leo los prólogos o preámbulos después de terminar el libro. No me gusta que otras interpretaciones condicionen las mías. Uvas negras es la novela que más tiempo he tardado en dar por terminada de todas las escritas. Ha sufrido muchos avatares personales, familiares y creativos. Desde mi última publicación, El cráneo de la Araña , han pasado si...

Regreso y memoria

Hace más de tres años que dejé colgado este blog por distintos motivos, sobre todo porque no me apetecía seguir con él o simplemente no sentía la necesidad de escribir de esta forma. Sin embargo, hoy vuelvo con la intención de recuperar algunas cosas de mi viejo blog. Me gustaría en esta nueva etapa centrarme especialmente en los libros leídos o publicados y en mis aficiones o preocupaciones personales. Hoy, en principio, he decidido que la mejor manera de regresar es escribiendo sobre un tema al que llevo mucho tiempo dándole vueltas: la memoria. Ha sido siempre un asunto recurrente en mis novelas y lo busco de manera reiterada al elegir mis lecturas. Por ejemplo, en la última novela que he terminado,  El monarca de las sombras, el autor, Javier Cercas, precisamente trata este tema de una manera personal y familiar. Cercas también ha recurrido de una forma u otra a este motivo en muchas de sus obras, léase Soldados de Salamina , Anatomía de un instante o El impostor , ent...

Otra vez "El cráneo de la Araña"

Hay novelas que envejecen, como algunas películas, y otras que son universales. Esta semana he tenido por primera vez la sensación de que algo que he escrito yo se resiste a envejecer. Aunque han pasado ya tres años de su publicación, mi novela,  El cráneo de la Araña ,  ha protagonizado otro día que me motiva a seguir escribiendo. El Club de Lectura de la Biblioteca Municipal Manuel Altolaguirre de Málaga la escogió para realizar una actividad muy interesante que consiste en un contacto directo, un coloquio, de los lectores con el autor de la obra. La directora de la Biblioteca, María Carmona, y Gloria Rodríguez, que es miembro de dicho club,  presentaron mi novela el jueves pasado y me formularon bastantes preguntas sobre su contenido, el proceso de creación y su veracidad. Algunos de los presentes me ofrecieron sus opiniones y valoraciones tras un intercambio muy agradable y fresco de ideas. Tengo que admitir que salí muy satisfecho por dos motivos principalmen...

Por Francia (I)

Este verano hemos estado recorriendo algunas regiones francesas: Bretaña, Normandía, los Países del Loira y, por supuesto, París. La intención era simple: salir unos días de España, disfrutar de las vacaciones y volver a sentir cómo es importante relativizarlo todo. Aeropuerto Charles de Gaulle Cuando se sale del país, todo lo que nos rodea como inmediato se convierte en algo menor, minúsculo, como las ciudades desde el avión. Los problemas locales, autonómicos y nacionales, se transforman en hormigas paletas o eso me parece a mí. Si lees la prensa del país que visitas o ves la televisión, compruebas que en todas partes hacen lo mismo. Es decir, parece que solo nos debe interesar lo cercano, lo local, lo de nuestro entorno. Lo mismo me ocurre con los libros. En Amboise Por eso es importante para mí leer novelas ambientadas y escritas en otros países o culturas. Sin embargo, me gusta mezclar todo lo que puedo. Si leo a algún autor español, como este verano a Garriga Vela, Ser...

Centenario bélico

Como dije hace meses, este año 2014 es el primero que me suena a nuevo siglo, pero no es cierto. Cuando he reflexionado sobre el porqué de esta afirmación he descubierto que solo sé mirar al pasado, que a lo que me suena es a la guerra del 14, es decir, a la Primera Guerra Mundial, a la Gran Guerra. Este año se celebra el centenario de su inicio no con nostalgia sino con el objeto de recordar para no repetir, para no olvidar que somos capaces de cometer las mayores barbaridades inimaginables. No pertenezco al grupo de personas que, con la convicción de criticar la inhumanidad del hombre, defiende la benevolencia de los animales: que si un perro no haría eso, que si solo matan por alimentarse u otro tópico de ese estilo. No es necesario recordar a los depredadores, rapaces, carroñeros, parásitos y otros animales salvajes o educados para ser violentos que pueden llegar a la máxima crueldad, motivada o no. No olvidemos tampoco que nosotros somos un animal más, pero con la capacidad de ...

A propósito de La Araña

Llevo unas semanas en las que estoy asistiendo a actos o encuentros importantes para mí. El pasado 29 de noviembre disfruté del recital-presentación del libro A propósito de mi amigo y poeta Ángel Montilla. Como en anteriores ocasiones echamos un rato de literatura muy original: con canciones y poesías repletas de frescura, coplas y haikus. Estas presentaciones añaden a la lectura privada posterior, ya en casa y sin música, el revivir la voz del poeta, la luz y las sensaciones del acto, con lo que se añade a la poesía la verificación de que está viva y coleando. Días después, es decir, esta semana fui invitado también, en el Centro de Interpretación de los Yacimientos de La Araña, a una charla dentro de la actividad "Café con Ciencia" con Julián Ramos, director de los mismos, que nos ilustró sobre los neandertales, sobre su falsa barbarie y su evidente pensamiento abstracto. Hizo también un repaso del futuro sobre el pasado que nos ofrecen las cavidades del yacimiento. Tan...

El cerebro por los pies

No sé si he contado antes lo que quiero contar. Si es así, pienso repetirlo porque me ha venido a la mente al leer la noticia que más me ha impactado esta semana. La Sociedad Económica de Amigos de País de Málaga cierra después de más de dos siglos (224 años) por falta de recursos económicos, valga la paradoja. Cuando era un adolescente y vivía cerca de la plaza de la Constitución, tenía por costumbre entrar en el viejo edificio de la Sociedad para visitar la exposición de turno: cuadros, esculturas, fotografías, en fin, un poco de todo. Evidentemente, no era el museo del Prado, ni falta que le hacía. Para mí era suficiente, aunque confieso que casi siempre estaba la sala demasiado tranquila o casi vacía, tal vez, eso era lo mejor: todo aquello parecía montado para mí y me permitía permanecer todo el tiempo del mundo. Se trata o se trataba –no sé qué tiempo emplear, la verdad– de la institución cultural y económica más antigua de la ciudad. Esas cosas no parecen importar en estos ti...

Feria, ¿qué feria?

Mi primera experiencia como comprador de libros se remonta a los años setenta. Era una compra sin dinero. Mi padre me ofrecía la Feria del Libro en el Parque de Málaga y yo solo tenía que escoger. Durante mis primeros años me dirigía siempre a la misma colección: "Mini-Infancia" de Bruguera. Unos pequeños tomos de cuentos que sumaban a los textos y los dibujos un truco para mí mágico en aquellos años: una animación de algún personaje que parecía moverse al pasar con rapidez las páginas y si se fijaba la atención en la parte superior derecha del libro. Eran más que cuentos. Desde esa época no he dejado de visitar la Feria del Libro, todos los años. En la última edición del presente mes de mayo se ha trasladado al Palmeral de las Sorpresas. Oficialmente, el balance es perfecto: nueva ubicación con futuro y un diez por ciento de incremento en las ventas, tal y como están las cosas. Otra visión puede ser más subjetiva: es la percepción del evento desde mi propia experiencia....

La Lechera

Hay cosas que no tienen importancia hasta que de pronto la tienen. Como, por ejemplo, el hecho de que el otro día en clase mis alumnos me preguntaran por qué no estaba en el diccionario el término "tuit" y yo les hablara de modas efímeras como el cederrón que casi nadie usa y que aparece en el diccionario o ese "chatear" que se recoge ya en el de la Real Academia Española (RAE), en su versión de internet , como avance de la vigésima tercera edición. Seguramente, cuando aparezca publicado el nuevo diccionario en papel, esta palabra haya perdido su vigencia o su sentido o puede que nadie chatee sino que "guasee"o lo que sea. Sin embargo, nadie del grupo entendió que un personaje de una obra de teatro, mientras elucubraba sobre las optimistas posibilidades de su futuro incierto, rompiera una lechera. Algunos, tras miles de pistas e insinuaciones mías, recordaron un cuento que les costó reconstruir y muy pocos se acordaron que años atrás leyeron, conmigo como...

"España, el furgón de cola"

Cuando era estudiante de bachillerato y se acababa de sancionar y publicar la Constitución, nuestro profesor de Literatura de 2º de BUP, un vallecano calvo e inteligente, solía regalarnos, afectado por la política de aquellos tiempos, una metáfora indignada: "España, el furgón de cola" y, a continuación, compartía con vehemencia desconocida para nosotros sus reflexiones sobre la actualidad nacional del momento. Era un idealista heredero del mayo francés del 68 que admiraba a Moustaki y que marcó definitivamente mi futuro universitario y laboral. No sé nada de él desde entonces, pero no olvido su desesperación ante la imposibilidad de mejorar España, ante el retraso intelectual del país. Si hablara con él hoy en día, creo que sentiría nostalgia por las ilusiones perdidas y respeto por los representantes políticos de aquel momento. No eran perfectos: muchos se mudaron de chaqueta o cambiaron sus promesas, algunos impusieron condiciones o lastres imposibles, otros lo han ...

El sentido de un final

Vuelvo al blog para hablar de una novela. Pero antes quiero reflexionar sobre lo que se lee y lo que se puede leer. Desde el verano decidí que era el momento de afrontar lecturas aplazadas por el excesivo, según mi opinión, número de páginas. Las trilogías publicadas en un volumen encabezan ese reto difícil para mí. Ya he dicho en otras entradas y en otros lugares que lo que no se cuenta en menos de trescientas páginas me cansa y aburre y que el deseo de terminar de una vez la dichosa lectura se convierte en más importante que lo que ocurre en la trama. Por eso comencé con la Trilogía de Depford de Robertson Davies pero me leí solo el primero libro, El quinto en discordia , que me resultó una lectura magnífica y por ello decidí abandonar los otros dos para más tarde y así no odiarlos. Los tengo a la espera de que llegue el momento de continuar. Después empecé a leer 1Q84 de Murakami, libros 1 y 2. He dejado el Libro 3 para cuando se me pase el agotamiento de las otras partes. Advier...

Yo serví al rey de Inglaterra

He decidido leer este verano novelas de autores que no conocía anteriormente. La última ha sido Yo serví al rey de Inglaterra del checo Bohumil Hrabal. Lectura extraña pero original que repasa parte de la historia checa a través de un personaje peculiar como es Jan Dite. Me ha resultado una novela muy agradable y distinta de lo que venía leyendo. Luego he descubierto que había una versión cinematográfica del director checo Jirí Menzel. He buscado algunas críticas y me he reído un rato al comprobar que lo que yo entiendo como un éxito narrativo es tachado por algunos críticos de cine como un error de la película. Tal vez deberían ciertas personas leer más o yo necesitaría ver más películas, por ejemplo esta. Es criticada por confusa, por su poco interés y por ser un relato plano y vacío de contenido. La gracia del texto está en el punto de vista que toma el autor para analizar la Praga ocupada por los nazis o el humor picaresco para repasar la vida cotidiana y ridícula del siglo X...

Libros, libros, libros...

En mi familia, con mi hermana, tenemos varias veces, de forma fingida evidentemente, una discusión  que nos ha provocado siempre la risa. La empiezo normalmente asegurando que Martín Caparrós soy yo, mientras que mi hermana disputa con la afirmación de que Martín Caparrós es ella: un verdadero diálogo de besugos. Hace unos años descubrí que ninguno tenía razón, que había un argentino, escritor y periodista, que nos ganaba en google por lo menos. Mi descubrimiento de este autor se produjo cuando, de una manera narcisista, busqué mis apellidos en internet y me encontré con el bonaerense. Al recibir este autor el XXIX Premio Herralde de Novela, me sentí un poco reconocido también, un poco más tocayo. Los Living es una novela curiosa y su narración es fluida y densa, divertida y dramática. Quizás haya que esperar demasiado hasta llegar a lo más interesante. Aunque la trama está demasiado enredada con la muerte, el mensaje que me ha quedado es de optimismo, de disfrute del mom...

Informe boreal

Entre mis novelas la que más reproches ha recibido es Informe boreal . Como en toda evolución este texto anunciaba un cambio en lo que había escrito hasta entonces, es el puente lógico entre Foto de familia y El cráneo de la Araña . Hace seis años que la publiqué con ilusión y ahora es de la que menos presumo, pero no reniego de ella, al contrario. Pienso que algunas ideas que quería transmitir perviven y compruebo ahora que ciertas conclusiones a las que llegué pueden estar vigentes o cumpliéndose. Tras una trama basada en el supuesto paseo de la guerra fría por las calles de Málaga, la novela intenta -tal vez con demasiada ambición- justificar que el bienestar del que vivimos a partir de la segunda mitad del siglo XX era algo programado para contrarrestar el comunismo contagioso de la Europa occidental, solo eso. No un logro de los sindicatos ni un regalo de los "mercados". Caído el muro de Berlín, nada de esto tenía sentido. Tal vez estemos pagando los intereses de este...

Poner en la picota

Según el diccionario etimológico de J. Corominas, picota es una palabra documentada ya hacia 1400, derivada probablemente de pico y esta a su vez de picar "en el sentido de punta, porque las cabezas de los ajusticiados se clavaban en la punta de la picota" siempre con ánimo evidente de escarmiento. La expresión poner en la picota tiene realmente un significado menos violento pero contundente, se trataría de denunciar públicamente los errores o faltas de alguien. Esta facultad del ser humano tiene en nuestra sociedad un reconocimiento sin igual. Por ejemplo, cualquier político o sindicalista se pone inmediatamente en la picota por el solo hecho de manifestarse como tal. Los medios de comunicación los colocan "decapitados" al instante para que puedan ser automáticamente insultados, denigrados y pisoteados por cualquiera que los nombre. Que quede claro que algunos no necesitan la ayuda de nadie para merecerlo, sin embargo pienso que muchos medios se exceden. Véase, ...

Mentir

En 1733 Jonathan Swift escribió El arte de la mentira política donde se justifica la misma siempre que se practique de forma elegante y persuasiva y por el bien del ciudadano. Yo admito que soy de la opinión de que no es conveniente decir todo lo que uno piensa, decir toda la verdad, si se quiere sobrevivir en este mundo. Recordemos que ni siquiera la mentira es considerada un pecado capital por los cristianos. Santo Tomás afirmaba que la mentira maliciosa es pecado mortal pero que las mentiras "útiles" y humorísticas son pecados veniales. Hasta Platón habló de una mentira noble que preservaba la armonía social. De todas formas luego está la solución de la confesión que todo lo limpia. Asistimos en esta época a una exaltación de la mentira, seguramente como siempre, pero ahora se ve más, como si fuéramos más sensibles a creer y desconfiar de todo. Podemos acceder a tanta información contradictoria que la incredulidad nos invade. Escuchamos cómo se nos convence de la inefica...