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Mentir

En 1733 Jonathan Swift escribió El arte de la mentira política donde se justifica la misma siempre que se practique de forma elegante y persuasiva y por el bien del ciudadano. Yo admito que soy de la opinión de que no es conveniente decir todo lo que uno piensa, decir toda la verdad, si se quiere sobrevivir en este mundo. Recordemos que ni siquiera la mentira es considerada un pecado capital por los cristianos. Santo Tomás afirmaba que la mentira maliciosa es pecado mortal pero que las mentiras "útiles" y humorísticas son pecados veniales. Hasta Platón habló de una mentira noble que preservaba la armonía social. De todas formas luego está la solución de la confesión que todo lo limpia. Asistimos en esta época a una exaltación de la mentira, seguramente como siempre, pero ahora se ve más, como si fuéramos más sensibles a creer y desconfiar de todo. Podemos acceder a tanta información contradictoria que la incredulidad nos invade. Escuchamos cómo se nos convence de la inefica...

El mapa y el territorio

En líneas generales prefiero no saber nada de los escritores o artistas. La persona normalmente me desespera o decepciona. Prefiero conocer las obras porque ahí creo que está el verdadero autor y no en su imagen o en la información que se transmite en los medios de comunicación sobre el escritor. Cela me caía bastante mal y creo que Cervantes me hubiera decepcionado como persona. Sin embargo, he disfrutado con La colmena y El Quijote . Recuerdo que hablando con unos amigos de lo que me gustó la representación de  Las bicicletas son para el verano de Fernando Fernán Gómez a la que asistí hace unos años en el Teatro La Latina de Madrid, uno de ellos me comentaba que no podría haber visto esa obra porque no soportaba el mal humor de su autor y recordó aquella frase escatológica tan conocida de Fernán Gómez y con ella me quiso resumir su personalidad y la valía de toda su obra literaria. Yo no conocí a Fernán Gómez y quizás me alegro: no me interesa su forma de ser sino su manera d...

Fin de año

Lo típico de estos últimos días del año es hacer balance del mismo, pero eso es realmente algo subjetivo (cada uno cuenta la feria según...) ya que si solo somos objetivos podríamos afirmar que este año 2011 no ha sido uno de los mejores. Por tanto, yo me quedo con lo que más directamente me afecta: no me ha ido demasiado mal en lo personal aunque en lo económico y social las perspectivas son pesimistas. Para ello contaré una situación banal que viví esta semana navideña. Por un motivo que no viene al caso tuve que ir a una sucursal de un banco de la ciudad a realizar un ingreso. Al llegar a la misma me encontré con una cola enorme de personas que, como es costumbre en nuestra tierra, opinaban de todos los temas de actualidad a gritos y buscando en mi mirada cierta complicidad que rehusé con entrenada maestría. En la caja sólo había dando la cara una trabajadora que no llevaba un buen día, según pude percibir, ya que siempre terminaba contestando de mal humor a la mayoría de repr...

Sobre la estupidez

Llevo varias semanas sin escribir en el blog un poco desbordado por el trabajo y los acontecimientos políticos. En el segundo caso, he comprobado que no por mucho madrugar amanece más temprano, es decir, que las prisas para tomar el poder eran evidentemente una estupidez. Lo mejor para calmar los nervios es simplemente relajarse y eso hemos hecho. Sin embargo, otros acontecimientos culturales o mejor dicho anticulturales me han animado a escribir esto. El primero fue la declaración de "guerra contra la estupidez" que el escritor británico Philip Pullman hizo durante una conferencia nacional en defensa de las bibliotecas británicas tras la noticia de que seiscientas de ellas van a ser cerradas gracias a los recortes del actual gobierno de Cameron. El segundo acontecimiento anticultural lo leí en  http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/14/cultura/1323863102.html  : la "Revista de Libros" cierra porque la Fundación Caja Madrid ha decidido acabar con ella por la crisis...

Las cuevas de La Araña

El día 16, miércoles, asistí en el Ateneo de Málaga a una conferencia  sobre la Prehistoria malagueña. El conferenciante era Julián Ramos Fernández, Director de Investigación de los Yacimientos de La Araña. Todo el que haya leído mi novela, El cráneo de la Araña , podrá comprender lo peculiar de mi presencia allí. Evidentemente, me sentí transportado a otra época y a otra situación inventada, por supuesto, pero que siento como si la hubiera vivido de verdad. Muchas ficciones, si las interiorizas bien, llegas a creértelas. La asistencia a esta conferencia era mínima, pero el contenido fue apasionante. No soy ni historiador ni arqueólogo, pero me interesan estos temas sobre todo si forman parte de mi labor narrativa. Para escribir mi novela tuve que leer varios libros sobre la prehistoria, visitar archivos, bibliotecas e incluso estuve en el Colegio de Prácticas nº 1 de Málaga, que se confunde en la historia de la ciudad   y físicamente con el mismo Ateneo, la Socie...

Hoy recomiendo una novela

Como estamos en una jornada de reflexión, he decidido recomendar un libro: Los esclavos de la soledad de Patrick Hamilton. No es la mejor novela que he leído pero me ha hecho pasear por unos callejones distintos del Londres de 1943, un espacio triste y gris que me ha capturado. Está ambientada en un país en guerra, en las afueras de la capital británica, pero sin bombardeos ni destrucción. Los combates parecen lejanos y los problemas son sobre todo personales: las miserias del ser humano, sobre todo. La protagonista, la señorita Roach, parece de carne y hueso. Es una mujer normal que simplemente sobrevive en una pensión mezquina, Rosamund Tea Rooms, con nombre de salón de té pasado de moda y que es en realidad un microcosmos, un símbolo de la soledad, la de los que intentan vivir en sus humildes habitaciones. Un relato que, sin embargo, me ha puesto de buen humor, porque juego con la ventaja de saber que de aquello se salió. Yo soy de los que creo que cualquier tiempo pasado fue peor,...

Restauración

Cada vez me recuerda más nuestra España constitucional a la de la restauración borbónica del XIX. Por ejemplo, solo hay que fijarse en la alternancia en el gobierno de los dos partidos principales, ¿no les recuerda a Cánovas y Sagasta? Ahora se trata de gobernar ocho años cada uno, pero cambiando el candidato. Antes se hacía con el gran sistema democrático llamado "pucherazo" y en la actualidad se hace a través de un bipartidismo periodístico y el apoyo de las instituciones que deben velar para que esto no ocurra -o eso creía yo. Un ejemplo lo tenemos en las protestas de la televisiones ante la obligación de repartir los tiempos informativos según los resultados electorales anteriores y no por criterios periodísticos, otro ejemplo son los debates como el de esta noche: cara a cara entre los posibles candidatos a la presidencia del gobierno. Esto y el miedo a las preguntas (por cobardía o inseguridad) hacen que lo de hoy sea poco verosímil. Temas pactados y tiempos acordados. ...